Lo que pienso es que un perfume al fin y al cabo no deja de ser un negocio, una empresa detrás que se la juega inviertiendo y apostando por algo, me resulta curioso que tantas empresas se presten a hacerles a éstos personajes perfumes como churros, por muchos suscriptores que tengan, las visualizaciones son siempre muchísimas menos y los clientes potenciales aún se reducen más. No sé cuánto dinero pondrá él/la interesado/a de turno, pero vaya… creo que para que les salga rentable la pasta que ponen, mucho tendrían que vender.