Albert Solá en 1987 a los 31 años se casa en Méjico con la mejicana Elisabeth Callado de 19 años. Van de viaje de novios a Europa y se alojan en hoteles de 5 estrellas. Su boda sale en la revista El Sol de México en la sección de Sociedad.
En 1988 y 1991 nacen sus hijas María Concepción y Estefanía, Se separan en 1999 y él se va de Méjico y vuelve a España. (En el libro a penas vuelve a hablar de las hijas).
Ver el archivo adjunto 2717968
En 1992 recibe una carta de la Casa Provincial de la Maternidad donde le dicen que ha aparecido su madre biológica.
Su madre era una tal Josefa de Pons. Él llama por teléfono a Josefa y Josefa le pasa el teléfono a su hija.
Esta hija le cuenta que Josefa nace en 1928 y siendo soltera da a luz el 15 de agosto de 1956 en la Maternidad a un niño llamado Alberto, y al no poder cuidarlo lo deja en el hospicio. (A Albert Solá le dijeron que él había nacido en una mansión del barrio de Pedralbes el día 16 no el 15).
Luego Josefa se casa y se va a vivir a Andorra y tiene una hija que es con la que esta hablando. Dice que las versiones de la hija se contradecían, decía que había encontrado a más hermanos y que Josefa estaba enferma y que no quería hablar con nadie.
Dice que durante un tiempo hablaron todos los meses, pero que la madre ya no quiso comunicarse más con él. Y que en 1995 recibe una llamada anónima que le informaba que Josefa no era su madre.
Albert Solá cuenta que llegó a la conclusión de que Josefa no podía ser su madre , aunque su historia fuese verídica, sencillamente, porque él no es el Alberto que ella tuvo en 1956.