Viaje oficial de Leonor a Portugal. Julio 12, 2024

Muy bien y lo poco que ha hablando en portugués. Un "sotaque " muy correcto. Lo ha trabajado con un nativo .... Y mucho. Bastante mejor que muchos españoles que hablamos portugués y hemos vivido allí . Y lo escuchamos a diario. Me ha gustado . Hasta al brindar "por Portugal " le ha dado toque portugués alfacino..
A miuda têm estado óptima... Obrigada Leonor !!!
 

Los secretos del viaje a Portugal de la Princesa Leonor​

El equipo del Rey ha estado al servicio de Leonor en su primera visita al extranjero. La Reina le ayudó con el discurso, en el que utilizó el portugués.
Un vehículo de alta gama llega al pabellón de Estado del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas. En la matrícula figura un fondo azul y una corona. En la parte delantera del capó, un banderín con el estandarte de la Casa de Asturias. Y en el asiento trasero, la Princesa Leonor.

La heredera al Trono llegó ayer a las diez y media de la mañana a la terminal. Era su primera vez y toda la maquinaria de la Jefatura del Estado se puso a trabajar para la Princesa. Leonor se estrenó en el ámbito internacional con un viaje oficial a Portugal que duró lo mismo que una jornada laboral: ocho horas. Pero, para llegar hasta ese momento, la Princesa ha dedicado varias jornadas de trabajo.

La decisión de que la heredera visitara Portugal estaba pensada en Zarzuela desde hacía tiempo. No sólo es un país con lazos históricos desde la Guerra de Restauración, sino que la relación entre Felipe VI y Marcelo Rebelo de Sousa, ambos Jefes del Estado, es casi de familia, con varios gestos públicos que han demostrado el cariño que les une. La siguiente resolución de Zarzuela fue a nivel de comunicación. Se determinó que ningún miembro de la Familia Real tuviera actos, de tal manera que Leonor fue la única protagonista del día.

La heredera lleva varios días alternando su preparación para el viaje a Portugal con los Premios Princesa de Girona, que entregó el pasado miércoles en Lloret de Mar. La primogénita de Felipe VI conoce la historia del país por su propia formación, cabe recordar que Leonor ha estudiado el Bachillerato Internacional en Gales, y que además conoce la historia de las distintas dinastías europeas.
El miércoles, tras entregar los premios, los Reyes y sus hijas se marcharon a Madrid en un avión pasadas las diez de la noche. La heredera dedicó pues el jueves a terminar de conocer los detalles de su visita a Lisboa. También, a practicar el discurso, en el que sorprendió utilizando un poco el portugués, idioma que nunca había pronunciado en público pero que guarda similitudes con el gallego, lengua cooficial que conoce. La Princesa suele practicar sus alocuciones públicas con la ayuda de Doña Letizia, que además de una comunicadora con grandes dotes, suele ayudar a meter en los discursos de su hija partes más personales o propias de su edad. La Reina hace mucho hincapié en que su hija vocalice lo más posible y hable despacio.

Además de la ayuda de su madre, ayer en Lisboa toda la maquinaria de Zarzuela trabajó al servicio de la Heredera. Le acompañó el Jefe de la Casa de su padre, Camilo Villarino; también el jefe de Protocolo, Francisco de Lizaur, y el de seguridad, Miguel Herráiz. No faltó un pequeño equipo médico compuesto por doctor y enfermera. Se trata de militares de los cuerpos comunes que tienen en Zarzuela su destino. También le ayudaron a preparar el look la estilista de la Reina, Eva Fernández; y la peluquera de Doña Letizia, Luz Valero. Todos para que la primera visita al extranjero de Leonor mostrara a una princesa cada día más preparada.
 

La princesa Leonor, en Lisboa: «En Portugal me siento como en casa»​

Lisboa acogió este viernes la primera visita oficial de la princesa Leonor al extranjero. La heredera al trono había sido invitada hace escasas semanas a Portugal por el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, lo que en la Zarzuela se consideró como un destino ideal para su primer viaje oficial en solitario al extranjero.

Prueba de que la importancia de esta cita era recíproca es que el jefe de Estado portugués se desplazó personalmente, fuera de lo previsto, al aeropuerto militar Figo Maduro, donde recibió a la princesa. Fue el preludio de un despliegue protocolario y diplomático que demostró el carácter histórico de la jornada, pero que no obstaculizó un recibimiento cercano y cariñoso por parte de Rebelo de Sousa —premio Fernández Latorre 2018—. Más adelante, este diría informalmente a los periodistas, sorprendido, que el encuentro estaba yendo «muy bien».
La heredera estuvo acompañada, además de por el presidente luso, por el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares; y por el jefe de la Casa Real, Camilo Villarino. Fue recibida con la máxima pompa por un cordón de honor, con presencia del ministro de Exteriores luso, Paulo Rangel; del embajador de Portugal en España, João Mira Gomes; y su homólogo español en Lisboa, Juan Fernández Trillo.

A continuación, las comitivas se dirigieron hacia la desembocadura del río Tajo para visitar uno de los lugares más simbólicos de Portugal: el Monasterio de los Jerónimos, Patrimonio de la Humanidad, en el que yacen figuras clave de la historia lusa como el navegante Vasco da Gama y los poetas Fernando Pessoa y Luís de Camões. Frente a la tumba de este último, autor de Os Lusíadas, Leonor de Borbón realizó una ofrenda floral durante un momento de gran solemnidad, antes de continuar con una pequeña visita a la basílica y el claustro.

Salió de allí escoltada por un escuadrón de caballería, hasta llegar al vecino Palacio de Belém, residencia oficial del presidente luso, donde fue recibida con honores de jefa de Estado. La visita ahonda en la «excelente relación» entre el presidente y la Casa Real española, como habían puesto de relieve las dos partes con anterioridad, pero refuerza sobre todo los lazos entre ambos Estados, que Rebelo de Sousa definió como «una amistad para siempre».

Gran Cruz de la Orden de Cristo

Lo hizo durante el momento más simbólico de toda la jornada, cuando impuso a la princesa Leonor la condecoración de la Gran Cruz de la Orden de Cristo, distinción honorífica que raramente se otorga a mandatarios extranjeros, pero que ya había recibido el actual rey español, Felipe VI, en 1988. «Es un homenaje a vuestra alteza, al Reino de España y a nuestra amistad para siempre», proclamó el mandatario portugués.

En un breve discurso, Leonor respondió a la cercanía de Rebelo de Sousa destacando la «hospitalidad y enorme cariño» con que fue recibida. Aseguró sentirse «como en casa», al igual que sus padres, que también visitaron Portugal en su primera cita oficial hace diez años: «No puedo negar lo especial que es para mí estar hoy aquí». No mencionó, sin embargo, la breve etapa que su abuelo, Juan Carlos I, pasó en Lisboa antes de ser nombrado por Franco, ni las cuatro décadas que su bisabuelo, Conde de Barcelona, vivió en Estoril.

Además, la heredera afirmó que ambos países «comparten una vecindad que va mucho más allá de la simple proximidad geográfica». «Es una vecindad que abarca muchas dimensiones y que se traduce en una amistad sincera y un respeto profundo y mutuo entre nuestros dos países», resaltó antes de brindar por las «magníficas» relaciones bilaterales.

Como es habitual en los viajes oficiales de la monarquía española, esta visita pretendía tener «un enfoque particular en la protección del medio ambiente y la conservación de los océanos, temas prioritarios para Portugal y España». Por eso, tras el almuerzo, toda la comitiva se dirigió al Oceanario de Lisboa, donde la princesa se reunió con jóvenes científicos para reivindicar la necesidad de seguir investigando los mares y persistir en la conservación del ecosistema marino. «Estoy deseando reflexionar juntos sobre nuestro futuro y el de nuestro planeta», dijo Leonor tras el almuerzo.
 

Los secretos del viaje a Portugal de la Princesa Leonor​

El equipo del Rey ha estado al servicio de Leonor en su primera visita al extranjero. La Reina le ayudó con el discurso, en el que utilizó el portugués.
Un vehículo de alta gama llega al pabellón de Estado del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas. En la matrícula figura un fondo azul y una corona. En la parte delantera del capó, un banderín con el estandarte de la Casa de Asturias. Y en el asiento trasero, la Princesa Leonor.

La heredera al Trono llegó ayer a las diez y media de la mañana a la terminal. Era su primera vez y toda la maquinaria de la Jefatura del Estado se puso a trabajar para la Princesa. Leonor se estrenó en el ámbito internacional con un viaje oficial a Portugal que duró lo mismo que una jornada laboral: ocho horas. Pero, para llegar hasta ese momento, la Princesa ha dedicado varias jornadas de trabajo.

La decisión de que la heredera visitara Portugal estaba pensada en Zarzuela desde hacía tiempo. No sólo es un país con lazos históricos desde la Guerra de Restauración, sino que la relación entre Felipe VI y Marcelo Rebelo de Sousa, ambos Jefes del Estado, es casi de familia, con varios gestos públicos que han demostrado el cariño que les une. La siguiente resolución de Zarzuela fue a nivel de comunicación. Se determinó que ningún miembro de la Familia Real tuviera actos, de tal manera que Leonor fue la única protagonista del día.

La heredera lleva varios días alternando su preparación para el viaje a Portugal con los Premios Princesa de Girona, que entregó el pasado miércoles en Lloret de Mar. La primogénita de Felipe VI conoce la historia del país por su propia formación, cabe recordar que Leonor ha estudiado el Bachillerato Internacional en Gales, y que además conoce la historia de las distintas dinastías europeas.
El miércoles, tras entregar los premios, los Reyes y sus hijas se marcharon a Madrid en un avión pasadas las diez de la noche. La heredera dedicó pues el jueves a terminar de conocer los detalles de su visita a Lisboa. También, a practicar el discurso, en el que sorprendió utilizando un poco el portugués, idioma que nunca había pronunciado en público pero que guarda similitudes con el gallego, lengua cooficial que conoce. La Princesa suele practicar sus alocuciones públicas con la ayuda de Doña Letizia, que además de una comunicadora con grandes dotes, suele ayudar a meter en los discursos de su hija partes más personales o propias de su edad. La Reina hace mucho hincapié en que su hija vocalice lo más posible y hable despacio.

Además de la ayuda de su madre, ayer en Lisboa toda la maquinaria de Zarzuela trabajó al servicio de la Heredera. Le acompañó el Jefe de la Casa de su padre, Camilo Villarino; también el jefe de Protocolo, Francisco de Lizaur, y el de seguridad, Miguel Herráiz. No faltó un pequeño equipo médico compuesto por doctor y enfermera. Se trata de militares de los cuerpos comunes que tienen en Zarzuela su destino. También le ayudaron a preparar el look la estilista de la Reina, Eva Fernández; y la peluquera de Doña Letizia, Luz Valero. Todos para que la primera visita al extranjero de Leonor mostrara a una princesa cada día más preparada.
Gracias por compartir Silvina

Me van a perdonar, pero este texto de El Mundo se pasa un poco, se tiran demasiadas flores y es empalagoso a más no poder…

Y además destaca demasiado cuántos recursos públicos se han empleado en que la niña “tenga el protagonismo”.

Teniendo en cuenta que el viaje es solo un ensayo que no ha tenido utilidad para el país más que la parte educativa para ella misma, creo que tantas flores y tanta loa es bastante “offputting”.

Y lo de que la madre le enseña a pronunciar bien… reconozcamos que la niña se ha trabado bastante en los dos últimos discursos (el de girona y ayer), así que igual mejor que la deje un poco en paz, que leer en voz alta no tiene tanto misterio.

Más difícil es la oratoria sin leer, los gestos, la entonación… y perdón, pero en este aspecto concreto creo que la madre necesita aprender naturalidad.

Mejor que a eso le enseñe Felipe, que suena más normal cuando habla.
 

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