Alfonso en un principio corrobora la declaración de Rosario: ella la dejó en casa, en Santiago. También declaró que se fueron juntas de su casa. Su hija ha desaparecido y tanto uno como otro no paran de dar datos incorrectos en la denuncia. Cuando aparecen las imágenes del coche, recobran la lucidez, ella se la llevó a Teo, fue un error, y Alfonso dice que estaba en shock, se quivocó. Con respecto a Rosario, pues que le vamos a hacer, que también se equivocó, despistes que se aclaran milagrosamente tras la aparición de las imágenes.
Existen restos en el pelo de Asunta que revelan que estuvo siendo drogada durante un periodo de tiempo y pese a los efectos que tenía (dormía varios día), ninguno hizo nada, no se les ocurrió llevarla al médico, nula preocupación. Una familia de alérgicos, y a Asunta era a la única a la que dejaba ko el flis flis. A todo esto, no aparece rastro de antihistamínico en su cuerpo.
Basterra en su declaración judicial afirmó que le dio unos polvos blancos… luego se desdice: estaba en shock. Puede que se los diera su madre. Rosario, no recuerda, puede que la niña se lo dijera, lo mismo que también puede que le dijera a Basterra que se los daba ella. Alucinante.
Ninguno quiso admitir que tenía orfidal: Basterra, que se los daba a Rosario cuando los adquiría y ella, que como era tan despistada, que Basterra se los administraba cuando comían. Nadie se hace cargo de su posesión ni acusa al otro de mentir. Lo dejan caer, pero los abogados defensores no inciden en ello.
Para mi está muy claro que los dos colaboraron. Demasiados indicios.