Hola primas. Hoy hace 4 meses que me dejó la persona a la que más he querido en mi vida, y necesito escribir esto por si alguien me puede ayudar. Él y yo llevábamos juntos desde los 15 años, y la verdad es que este 2019 ha sido el peor año de mi vida para mí por muchos problemas que no dependían de mí, entre ellos mi salud que ha pasado por muchos altibajos, más bajos que altos, la verdad. Pensé que él iba a estar ahí siempre, conmigo, para ayudarme, como lleva haciendo desde que empezamos, pero la verdad es que, más o menos un mes antes de que me dejara, empecé a notar que las cosas iban peor entre nosotros pero no sabía muy bien por qué. Supongo que mi estado de salud influyera, y mucho, pues yo siempre quería estar sola, los momentos en los que estaba bien aprovechaba para hacer cosas de la uni, no salía ni siquiera con mis amigas (dos de ellas están emparejadas con dos de sus mejores amigos), no pasábamos casi tiempo juntos, etc... y una noche que quedamos para vernos después de, más o menos, 15 días, me dijo que teníamos que hablar. Todavía me dan escalofríos al pasar por el lugar donde sucedió todo, y eso que es justo al lado de mi casa. Esa noche, después de estar más cariñoso que nunca conmigo, pasar una noche increíble juntos y yo sentirme aliviada al saber que, a pesar de mis problemas, lo tenía a él y que nada podía salir mal, de madrugada empezamos a hablar, y me dijo que me quería mucho, pero que ahora mismo creía que lo mejor era dejar la relación. Que, aunque ahora doliera, podíamos ser amigos, y que quizás en otro momento podríamos estar bien y volver a intentarlo, pero que ahora, le dolía mucho, pero que no podía ser. Que me amaba, pero que le cuesta mucho expresar lo que siente (eso le ha pasado desde que era un niño, por su forma de ser y por circunstancias que le han hecho ser así, aunque a mí siempre me ha hecho sentir bien a su manera, a pesar de que no se le de bien eso de las palabras, me he sentido la mujer más querida del mundo, lo prometo) y que ahora mismo no se ve capaz de darme todo lo que yo necesito, y que yo me merezco más.
Lloró como nunca, hasta que creo que no le quedaron lágrimas recordando los comienzos, pidiéndome perdón, diciéndome que nunca ha querido a nadie en su vida, solo a mí, que si no era conmigo no sería con nadie, que siempre iba a pensar en mí... y bueno, aunque escribiéndolas ahora suenen a frases dignas de un desamor de la edad con la que empezamos, el brillo de sus ojos, las lágrimas que tanto le cuesta sacar y que solo he visto yo... me hicieron sentir que se estaba abriendo en canal conmigo y que todo eso era verdad.
Nos íbamos a quedar a dormir juntos, pero fue mejor despedirnos y solo lo hizo con un abrazo, no se veía con fuerzas para volver a darme un beso. Solo me envío un mensaje con un te quiero, diciéndome que no era la última vez y que no lo había perdido.
A los dos o tres días le contacté con un mensaje muy extenso dándole las gracias por todo lo vivido estos años juntos y animándole a no sentirse culpable de lo ocurrido, pues él tampoco tenía la culpa. Le deseaba lo mejor y le decía que, aunque no fuera ahora, me gustaría volver a tener otra oportunidad con él porque creo que lo que nos aportábamos ambos era algo por lo que merecía la pena luchar, aunque ahora no fuera el momento. No recibí respuesta, pero sé que lo leyó y, seguramente, le emocionó. Me habló dos semanas después preguntándome cómo estaba y pidiéndome perdón por su ausencia, pero que no se veía capaz de contestarme a ese mensaje, supongo que porque le derrumbó, como a mí escribirlo. Me pilló en mal momento, muy malo de hecho, y le hablé mal. Fatal.
Varias semanas después, me entero de que me van a operar por fin, después de un año de lucha, y le hablé para contarle todo y para pedirle perdón por el trato que había tenido con él la última vez que me contactó y también durante el último mes de relación. Creo que fue bien y quedamos para cuando los dos estuviéramos aquí, que fue justo después de operarme. Hablamos de cómo estaba yo, tuvimos un encuentro que, para mí, ha sido de los mejores, y al día siguiente nos volvimos a ver, y ahí sí que hablamos de la relación. Me dijo que me quería mucho pero que no estaba seguro de querer volver conmigo ahora mismo, que yo había cambiado mi actitud (ya no estaba tan enferma, algo que, de verdad, me impidió hacer vida normal y, aunque se preocuparan por mí, me limitaba demasiado todo y perdí mucho con él y con mis amigos más cercanos) pero que él no había podido hacerlo y que cree que ahora lo nuestro saldría mal, que ahora solo puede estar solo, que cree que no es capaz de saber querer a alguien, que me hace daño aunque me ama y, a pesar de que está mejor conmigo que sin mí, cree que es lo mejor. Nos despedimos con un beso y pasé la peor noche de mi vida, de ansiedad, llamadas a amigas... y no nos vimos más hasta casi un mes después, una noche que salimos. Lo saludé con dos besos y, al cabo del rato y después de varias copas (hacía mucho que no podía beber y me pasé un poco), nos dimos un pico. No fue nada más pero acabé llorando, pensando por qué era tan estúpida que había dejado de contactar con él durante un mes y la cagaba de lleno ahora. Incluso un amigo habló con él seriamente, sabiendo lo que le cuesta expresar lo que lleva adentro, y le dijo que ahora quería estar solo porque algo le impedía estar conmigo y hacerme feliz.
A los dos días, me habló para felicitarme por mi cumpleaños, el peor de todos pensando en él ya que es el primero sola después de mucho tiempo, y a la semana siguiente, tras un problema bastante grave que tuve, me ayudó mucho y terminamos enrollándonos después. Me dijo que me quería y que le seguía atrayendo como el primer día, pero volvimos a lo de las últimas veces, que ahora no es nuestro momento... ahí sí que llegué a casa y me dije a mí misma que tenía que pasar página, que no podía abrir la herida tantas veces cuando estaba a punto de cerrarla sabiendo que él no estaba dispuesto a cosérmela, pero a la semana tuve una recaída del problema en el que él me ayudó y le escribí en contra de lo que me decía el cerebro, pero le hice caso al corazón y la cagué. Más que nada porque me sentía sola (pocas personas saben eso, y no es un tema del que pueda hablar con cualquiera) y porque él fue un apoyo fundamental ese día. Sin embargo, solo respondió a uno de los mensajes y después no contestó más. Supongo que él también esté superando todo y que no quiera contacto conmigo, pero joder, me vio envuelta en un mar de lágrimas y me ayudó tanto en el momento en el que me sucedió (una semana antes) que recurrí a él para hablar de ello, no como pareja, sino como persona en la que tenía mucha confianza y que supo consolarme. Creo que la cague con esto último, pero verdaderamente me sentía muy sola y fue un impulso... Hace 2 semanas de esto y, a partir de eso, hemos tenido contacto 0. Realmente pienso que para qué seguir intentando volver con una persona a la que parece que ya no le importo y que no conozco verdaderamente los motivos por los que me dejó, pero por otro lado miro todo este tiempo juntos, ha sido la única persona con la que he estado en mi vida y viceversa... y pienso que, algún día, pueda arrepentirse, no sé... No nos hemos vuelto a ver, aunque temo tener una recaída cuando lo vea y volver a sufrir. Me va a doler verlo con otra persona que no sea yo, que todas las cosas que dijimos hacer juntos ya no vayan a suceder, la niña que soñaba tener... pero si lo veo feliz, supongo que sea suficiente. Me va a costar sacarlo del todo de mi vida, pues nos conocemos desde que éramos bebés y empezamos muy pronto. Aunque conmigo haya sido un poco cabrón, o así lo siento yo muy a mi pesar, espero que sea feliz siempre y que consiga todo lo que un día me dijo. Que sus sueños se cumplan, que consiga otra persona a la que le pueda dar todo lo que, a lo mejor, yo no supe darle... pero bueno, creo que yo también me merezco todo eso. Gracias por leerme, primas,
Lloró como nunca, hasta que creo que no le quedaron lágrimas recordando los comienzos, pidiéndome perdón, diciéndome que nunca ha querido a nadie en su vida, solo a mí, que si no era conmigo no sería con nadie, que siempre iba a pensar en mí... y bueno, aunque escribiéndolas ahora suenen a frases dignas de un desamor de la edad con la que empezamos, el brillo de sus ojos, las lágrimas que tanto le cuesta sacar y que solo he visto yo... me hicieron sentir que se estaba abriendo en canal conmigo y que todo eso era verdad.
Nos íbamos a quedar a dormir juntos, pero fue mejor despedirnos y solo lo hizo con un abrazo, no se veía con fuerzas para volver a darme un beso. Solo me envío un mensaje con un te quiero, diciéndome que no era la última vez y que no lo había perdido.
A los dos o tres días le contacté con un mensaje muy extenso dándole las gracias por todo lo vivido estos años juntos y animándole a no sentirse culpable de lo ocurrido, pues él tampoco tenía la culpa. Le deseaba lo mejor y le decía que, aunque no fuera ahora, me gustaría volver a tener otra oportunidad con él porque creo que lo que nos aportábamos ambos era algo por lo que merecía la pena luchar, aunque ahora no fuera el momento. No recibí respuesta, pero sé que lo leyó y, seguramente, le emocionó. Me habló dos semanas después preguntándome cómo estaba y pidiéndome perdón por su ausencia, pero que no se veía capaz de contestarme a ese mensaje, supongo que porque le derrumbó, como a mí escribirlo. Me pilló en mal momento, muy malo de hecho, y le hablé mal. Fatal.
Varias semanas después, me entero de que me van a operar por fin, después de un año de lucha, y le hablé para contarle todo y para pedirle perdón por el trato que había tenido con él la última vez que me contactó y también durante el último mes de relación. Creo que fue bien y quedamos para cuando los dos estuviéramos aquí, que fue justo después de operarme. Hablamos de cómo estaba yo, tuvimos un encuentro que, para mí, ha sido de los mejores, y al día siguiente nos volvimos a ver, y ahí sí que hablamos de la relación. Me dijo que me quería mucho pero que no estaba seguro de querer volver conmigo ahora mismo, que yo había cambiado mi actitud (ya no estaba tan enferma, algo que, de verdad, me impidió hacer vida normal y, aunque se preocuparan por mí, me limitaba demasiado todo y perdí mucho con él y con mis amigos más cercanos) pero que él no había podido hacerlo y que cree que ahora lo nuestro saldría mal, que ahora solo puede estar solo, que cree que no es capaz de saber querer a alguien, que me hace daño aunque me ama y, a pesar de que está mejor conmigo que sin mí, cree que es lo mejor. Nos despedimos con un beso y pasé la peor noche de mi vida, de ansiedad, llamadas a amigas... y no nos vimos más hasta casi un mes después, una noche que salimos. Lo saludé con dos besos y, al cabo del rato y después de varias copas (hacía mucho que no podía beber y me pasé un poco), nos dimos un pico. No fue nada más pero acabé llorando, pensando por qué era tan estúpida que había dejado de contactar con él durante un mes y la cagaba de lleno ahora. Incluso un amigo habló con él seriamente, sabiendo lo que le cuesta expresar lo que lleva adentro, y le dijo que ahora quería estar solo porque algo le impedía estar conmigo y hacerme feliz.
A los dos días, me habló para felicitarme por mi cumpleaños, el peor de todos pensando en él ya que es el primero sola después de mucho tiempo, y a la semana siguiente, tras un problema bastante grave que tuve, me ayudó mucho y terminamos enrollándonos después. Me dijo que me quería y que le seguía atrayendo como el primer día, pero volvimos a lo de las últimas veces, que ahora no es nuestro momento... ahí sí que llegué a casa y me dije a mí misma que tenía que pasar página, que no podía abrir la herida tantas veces cuando estaba a punto de cerrarla sabiendo que él no estaba dispuesto a cosérmela, pero a la semana tuve una recaída del problema en el que él me ayudó y le escribí en contra de lo que me decía el cerebro, pero le hice caso al corazón y la cagué. Más que nada porque me sentía sola (pocas personas saben eso, y no es un tema del que pueda hablar con cualquiera) y porque él fue un apoyo fundamental ese día. Sin embargo, solo respondió a uno de los mensajes y después no contestó más. Supongo que él también esté superando todo y que no quiera contacto conmigo, pero joder, me vio envuelta en un mar de lágrimas y me ayudó tanto en el momento en el que me sucedió (una semana antes) que recurrí a él para hablar de ello, no como pareja, sino como persona en la que tenía mucha confianza y que supo consolarme. Creo que la cague con esto último, pero verdaderamente me sentía muy sola y fue un impulso... Hace 2 semanas de esto y, a partir de eso, hemos tenido contacto 0. Realmente pienso que para qué seguir intentando volver con una persona a la que parece que ya no le importo y que no conozco verdaderamente los motivos por los que me dejó, pero por otro lado miro todo este tiempo juntos, ha sido la única persona con la que he estado en mi vida y viceversa... y pienso que, algún día, pueda arrepentirse, no sé... No nos hemos vuelto a ver, aunque temo tener una recaída cuando lo vea y volver a sufrir. Me va a doler verlo con otra persona que no sea yo, que todas las cosas que dijimos hacer juntos ya no vayan a suceder, la niña que soñaba tener... pero si lo veo feliz, supongo que sea suficiente. Me va a costar sacarlo del todo de mi vida, pues nos conocemos desde que éramos bebés y empezamos muy pronto. Aunque conmigo haya sido un poco cabrón, o así lo siento yo muy a mi pesar, espero que sea feliz siempre y que consiga todo lo que un día me dijo. Que sus sueños se cumplan, que consiga otra persona a la que le pueda dar todo lo que, a lo mejor, yo no supe darle... pero bueno, creo que yo también me merezco todo eso. Gracias por leerme, primas,