A darles duro, no merecen menosPensaba que era yo mientras leía esto.
Mismo relato. Iba a casa de mi pareja para no pasar por casa.
Siempre enferma.
Mis padres no quieren irse.
Ahora que tengo mi casa,cuando voy donde ellos, sufren arriba.
KARMA.


Y por cierto, algún comentario te he leído sobre el resto de vecinos y a nosotros nos ocurrió igual, pues los vecinos de pararnos y decirnos que no sabían cómo aguantábamos semejantes voces y ruidos, ya que ellos también los escuchaban de lejos y por el patio, pero cuando se denunció a los administradores y en reunión se pidió apoyo, todos miraron a otro lado. Nos venían a calentar la oreja, pero luego no quisieron formar parte de una posible solución, así que ahora me consuelo sabiendo que se están enfrentando a una derrama tras otra desde nuestra marcha. Una de ellas, por las bajantes, muy sustanciosa
