Hablando ayer con una conocida de mi barrio me contaba que un día quedó con un tío de tinder de 48 años, que estaban dando una vuelta y de repente el tipo le sacó un bocadillo de jamón serrano y venga a insistir que se lo comiera...a ella le sentó fatal, no le apetecía y no le parecía de recibo que un tío que no conocía de nada le hiciese un bocadillo como si fuera su padre cuando salía del colegio y le llevaba la merienda. Al principio le hizo gracia por la sorpresa pero al rato lo pensó y se mosqueo y más ante la insistencia del otro. No volvió a quedar con él.
Las cabezas hay que ver cómo están...