el año pasado me quedé en madrid, por circunstancias... pero no me aburrí, porque me dediqué a avanzar en un curso online de locución-doblaje que había tenido aparcado durante los meses anteriores, por falta de tiempo. por cierto, aquí tenéis una
pequeña muestra.
después de comer iba a pasear al retiro. vi un par de veces junto al palacio de cristal a
una chica que te escribe un poema improvisado con su máquina de escribir, sobre el tema que le digas. estuve a punto de pedirle uno... a ver si este próximo verano me animo.
también recuerdo una quedada con una amiga de barcelona que se vino de escapada a madrid. fuimos a una exposición de cómics, y luego a merendar-cenar. y lo curioso es que un par de días más tarde me volví a encontrar con ella, mira que es casualidad, con lo grande que es esta ciudad, yo en plan "me suena de algo esta chica??". aprovechamos para sentarnos a charlar de nuevo. ella pidió un granizado de naranja

y luego sentí envidia, debería haber pedido otro igual, con el calor que hacía...
lo peor que llevo del calor es la sed constante, aunque beba litros de agua. pero cuando acaba el verano lo echo de menos, cosa que no me ocurre con el invierno...
