Se sabe que el abuelo se quejaba de que el niño era muy movido. Tenía a todos sus hijos amansados por su disciplina de hierro. Si el niño murió en esta familia (y espero el final de la investigación antes de sacar conclusiones), no hay que buscar 3 pies al gato. Ni satanismo, ni abusos sexuales, ni leche. Un señor que se cree dueño y señor de su familia, que no tolera que no se respete su disciplina. Y la familia abducida a lo que decida el señor. Triste, tristísimo, pero banal, desafortunadamente.