Yo he sido mamá gracias a una donante de óvulos. En mi caso hay una cardiopatía congénita en la familia que provoca abortos de repetición y yo tengo varias enfermedades heredadas de mis padres, esa era una de muchas razones por las que nunca había querido tener niños. La vida me dió un vuelco muy grande a partir de los 40 y decidimos intentar ser padres, por el estado de los ovarios la ovodonación era ya la única opción posible. Confieso que para mi ha sido un alivio muy grande no pasarle a mi hija ninguno de mis problemas de salud y mi marido está encantado con su niña, que de momento es un calco a su familia. Me hubiese gustado mucho darle un hermano, pero he tenido un problema de salud por el que he cancelado la transfer que estaba ya programada, y entre que me hacen y no pruebas y varios eventos que han sucedido este año, se me está haciendo una bola gordísima y me estoy replanteando la decisión, la presión del "ahora o nunca" de mis 40 y muchos años igual no ha sido la mejor consejera. Es un palo muy gordo y aún necesito tiempo para digerirlo.
De la parte "clínica" no sé si os puedo aportar gran cosa, todo fué rodado y sorprendentemente me quedé a la primera, en un año con el Covid y las restricciones aún rondando, con mi marido saliendo de dos cirugías y yo con un estres en el trabajo de infarto y con bajas por bronquitis... no soy ceyente, pero a veces pienso que mi hija es un pequeño milagro que me han mandado mi mamá o mi yaya desde el cielo, hay cosas y coincidencias que pasaron que no tienen explicación racional.