Yo entro a deciros (añadir otro tema de preocupación
- no me matéis) preocupación que ojalá me hubieran metido a mí hace 20-25 años, cuando empezaron las barbaridades ginecológicas (píldoras, legrados, histeroscopias y demás pruebas e intervenciones invasivas, en las que se dilata el cuello del útero y las paredes de la vagina), por no hablar de los partos instrumentalizados, inducidos, traumáticos etc que tal vez aparentemente no dejan huella al momento (o sí) pero todo va sumando y NADIE advierte con seriedad y machaque que hay que recuperar, cuidar y revisarse el suelo pélvico con asiduidad, porque cuando llegan estos “maravillosos” años, ay amiga!
todo se va a la M y más si no se ha cuidado nunca.
Pedid hora si no lo habéis hecho ya, con un fisio especializado en suelo pélvico. Porque no, NO es normal ni tampoco inevitable, algo a lo que hay que resignarse por el hecho de ser mujer, tener escapes de orina ni estornudando ni riendo, ni notar un peso, bulto o ardor en la vagina, dolor lumbar etc No tenemos porque pagar las acciones de las tenaleidis, ni sufrir debilitamiento del suelo hasta el punto de padecer un prolapso, patologías muy comunes entre nosotras por nuestra anatomía, pero en fin, no nos hacen ni puñetero caso.
Encontrar a un gine que además de ir a lo que va, examine el estado del suelo pélvico y pregunte si hay molestias, no es tarea fácil. No lo dejéis aunque estéis asintomáticas ahora mismo; id a un profesional a que os eche un vistazo, enseñe los ejercicios correctos y explique como proteger el suelo pélvico


Pedid hora si no lo habéis hecho ya, con un fisio especializado en suelo pélvico. Porque no, NO es normal ni tampoco inevitable, algo a lo que hay que resignarse por el hecho de ser mujer, tener escapes de orina ni estornudando ni riendo, ni notar un peso, bulto o ardor en la vagina, dolor lumbar etc No tenemos porque pagar las acciones de las tenaleidis, ni sufrir debilitamiento del suelo hasta el punto de padecer un prolapso, patologías muy comunes entre nosotras por nuestra anatomía, pero en fin, no nos hacen ni puñetero caso.
Encontrar a un gine que además de ir a lo que va, examine el estado del suelo pélvico y pregunte si hay molestias, no es tarea fácil. No lo dejéis aunque estéis asintomáticas ahora mismo; id a un profesional a que os eche un vistazo, enseñe los ejercicios correctos y explique como proteger el suelo pélvico