Te entiendo perfectamente, prima. Esa sensación de que él ya está "casado" con sus padres y que aún no ha cortado el cordón umbilical a su edad...Tampoco parece que los padres hagan mucho por facilitar las cosas a pesar de su amabilidad y aparente bondad. No terminan de dejar que sus retoños vuelen del nido. La educación de unos padres debe ser para que sus hijos sean autónomos y no los necesiten, no para que sigan estando tan insanamente apegados a sus progenitores y más cuando ya tienen más que edad de volar solos y no estar todo el rato consultando y necesitando el apoyo parental. Yo tengo 56 años y a lo largo de mi vida he comprado solita inmuebles, he llevado todo el papeleo y toda la gestión y, por supuesto, no he consultado nada a mi madre ni le dije nada de mis planes y aquí estoy, no me ha comido nadie. Ya bastante tiene la mujer con tener casi 80 años, que ya está para descansar y que sus hijos no le calienten la cabeza con preocupaciones mundanas.
En mi caso, mi pareja apegada excesivamente fue un hombre muy "enmadrado" (también ya de cierta edad) y tras casi 5 años sintiéndome la tercera en discordia, quemadísima con la situación y viendo que jamás iba a cambiar (al contrario, la madre me declaró la guerra y su hijo en ningún momento me dio mi lugar, totalmente manipulado por ella), corté por lo sano (harta de estar harta). Lo pasé fatal ya que estaba muy enamorada y el precio personal que pagué fue muy alto. No he vuelto a ser la misma tras 11 años y todavía recuerdo con amargura cosas que jamás debí consentir como la evidente falta de respeto de una madre posesiva y amargada hacia una relación que a ella no le venía bien porque su hijo era su mayordomo, su enfermero, su pañuelo de lágrimas, etc, etc. Era una relación madre-hijo muy tóxica y nada normal. Ya digo que parecían un matrimonio y yo la "tercera".
En fin, la relación tan dependiente de tu pareja para con sus padres no va a cambiar jamás. Si estás dispuesta a seguir asumiendo la situación, adelante. Lo más probable es que seguirás quemándote internamente hasta que un día te canses, no puedas más y, harta, lo mandes todo a freir espárragos. Creo que no tiene mucha más evolución.