El presunto asesino estaba institucionalizado (y diagnosticado).
Asístía cada día a un centro especial.
Hoy, ha salido una de sus profesoras (sin dar la cara, claro, que valiente y que profesional) contando que el presunto asesino casi la mata un día, que ella está muy mal desde entonces, de baja parece.
Ahhh!! ¿y no dijo nada? ¿no avisó?
Creo que más que el padre le corresponde a los profesionales en cuyas manos están estas personas hacer lo que corresponda, que por ello se les paga.
La sociedad que pagamos impuestos, creemos (ingenuamente) que el Estado tiene sus mecanismos para hacer su trabajo. Nosotros pagamos y cumplimos las leyes, que es el nuestro.