Por cosas como esta, aparte de otras muchas cosas, yo me pienso muchísimo el viajar mejor con según que gente.
Un fin de semana en el pueblo de unos amigos me costó tener que llegar a casa yendo rauda y veloz a por un Ibuprofeno. Si os digo que la madre de mi amigo no se calló en todo el viaje es que no se calló más que cuando se iba al baño y a dormir. Mira, de venir con mala hostia todos, el dolor de cabeza brutal, de tener que hacer planes en los que no se viniera ella porque eso fue un sufrimiento espantoso. El viaje ida y vuelta, la estancia, no se callaba, de lo peor que he visto en cuanto a gente que habla sin parar. Yo ya fantaseaba con desactivarla a base de un arreo con un bate de baseball, incremento de psicopatía, demencial, me estoy acordando y de nuevo se evocan los ecos destructivos.
Esta mujer es amiga de varias madres de la pandilla, incluida la mía, realizaron una excursión a no sé dónde y mi madre y el resto decidieron desde entonces hacer planes sin llamarla para no sufrir más. Encima de hablar sin parar, habla de negatividades, solo le deseo un suplicio así a mi peor enemigo y no solo eso: se la deseo encima como suegra.