Felipe, para quitar el rojo de las quemaduras de sol, mezclas una cucharada de leche fría con tres de vinagre.
La emulsión que resulta te la echas en la cara varias veces según se va absorbiendo ( hazlo unas tres o cuatro veces ) La última te la dejas puesta, no te la enjuagues, y duermes así toda la noche. El olor puede resultar un poco molesto por el vinagre pero al día siguiente te levantarás con la mitad del color rojo con el que te metiste en la cama.
De nada...